jueves, 31 de diciembre de 2020

EL MENDIGO

 

Alberto es un anciano que cada mañana pide dinero en la plaza de la ciudad. Muy cerca está el centro de salud donde antes trabajaba. Los médicos que una vez fueron sus compañeros, pasan por su lado con desprecio, sin mirarle.

Atento a los vendedores de bebidas frías desea poder refrescarse ese mediodía; pero el dinero no le alcanza. De pronto, un niño que lo viene observando, pide a su mamá que compre una bebida para el anciano. La madre paga una limonada con hielo, y el niño, con una sonrisa, coloca el vaso en la mano del mendigo.

Alberto recibe la bebida helada, y esboza una sonrisa. En aquellos ojitos llenos de bondad cree reconocer los ojos de la madre; levanta la mirada y allí está. Una mujer joven, orgullosa de su hijo.

El hombre observa a la madre y al niño retirarse, mientras deja caer lentamente la bebida en el piso, y recuerda con terror los días cuando tomaba a las niñas amedrentadas y las frotaba contra sus genitales, en tanto las madres, confiadas, esperaban en la sala del consultorio.

Hasta que aquella niña valiente le contó a su mamá…

El hielo se derrite en el suelo caliente mientras madre e hijo se alejan satisfechos ante la mirada perpleja del médico mendigo.

Escrito por: Sofía Machacado

Ilustrado por: Adriana Urbáez

martes, 17 de noviembre de 2020

CONECTIVISMO


“¡Todos a sentarse!” “¡Silencio!” ¿Recuerdan a los maestros tratando de calmar a sus estudiantes en un aula apretujada con un montón de mentes inquietas deseosas de satisfacer sus verdaderas motivaciones? Pues, allí comenzó el conectivismo, solo que no nos dimos cuenta. Le dimos poca importancia a las necesidades socioemocionales del alumnado, y mucha al área académica, por lo tanto, para poder depositar información han de estar en silencio, y que se sienten, por favor, tranquilitos uno detrás de otro (disposición del aula técnicamente diseñada para que no se conecten).  

Pero, el aprendizaje es un hecho social, interactuamos, y de interactuar aprendemos. En la educación virtual el aprendizaje sigue siendo un evento social, de hecho, se presta para conectar, y el docente puede aprovechar la crecida tecnológica para que juntos encuentren respuestas e información para cotejar, para encontrarle sentido, adaptación y aplicabilidad a su entorno cultural; para que tomen decisiones y sobre todo, para que no se conformen, sino que creen más contenido para que otros, a su vez, se conecten con ellos. Eso es conectivismo.

APRENDER HACIENDO

 

¿Quién puede olvidar aquello que aprende haciendo? Es cierto que las modalidades de aprendizaje son diversas, y los sentidos hacen un énfasis especial en cada estudiante para aprender, precisamente de eso se trata, de que el alumno experimente con los sentidos, de que recuerde cómo se sintió, cómo olía, qué textura tenía, o si tenía algún sabor, o lo que generó a la vista, o si la experiencia impactó su vida, si aportó nuevos haberes al conocimiento previo.

Algunos educadores están ignorando esto en pleno siglo XIX, y se están quedando en el proceso enseñanza aprendizaje que tomó fuerza desde la Revolución Industrial, cuando de tener niños y adolescentes, en su mayoría explotados en las industrias, se fueron llevando al aula, a sentarse uno detrás de otro, frente a un docente depositario de información; información esta que debía favorecer al sistema económico y hacer crecer las empresas con trabajadores bien formados académicamente.

El asunto es que la economía está cambiando; diría que los emprendimientos y la tecnología están ocupando un lugar muy importante en nuestra sociedad. Por lo tanto, los estudiantes necesitan descubrir sus talentos y sus habilidades, y desarrollarlos “haciendo” mientras emprenden, y se especializan sin detenerse, puesto que es un ejercicio que no termina en esta Sociedad del Conocimiento ¿Recuerdan aquel dicho que nos decían de pequeños: La repetición es la base de la enseñanza? Pues, se desactualizó, ya no sirve de nada repetir párrafos de lo que otro dice, ahora la clave es: “Aprender haciendo”.

METODOLOGÍA PACIE

  

Les cuento que estoy haciendo un diplomado con la Fundación para la Actualización Tecnológica de Latinoamérica (FATLA). Su director es el Ingeniero Pedro Camacho, quien es creador de la Metodología PACIE de la que les quiero hablar. La metodología PACIE nos ayuda a usar los recursos virtuales. En mi caso, he estado construyendo un Entorno Virtual de Aprendizaje o aula virtual, y de esta manera llevando a la práctica las estipulaciones de la metodología.

PACIE facilita el trabajo no solo del docente, quien es la figura principal y a quien brinda tiempo, espacios y formación para que logre sus objetivos con el buen uso de los recursos tecnológicos de que dispone, sino que permite a toda una institución educativa organizar los procesos de aprendizaje de una manera práctica, con una Presencia corporativa impactante, abrazando un Alcance paulatino de la comunidad, ofreciendo Capacitación al docente, asegurando una Interacción motivadora, y la inclusión del Elearning en los procesos educativos.

Tal vez se pregunten si esta metodología puede servir para todos los ambientes educativos, pues diría que sí. Si su institución implementa una modalidad presencial o ya desarrolla alguna forma de educación virtual, pueden utilizar el método PACIE, porque su propuesta podría mejorar los procesos E-learning de su institución educativa.