¿Quién puede olvidar aquello que aprende haciendo? Es cierto
que las modalidades de aprendizaje son diversas, y los sentidos hacen un
énfasis especial en cada estudiante para aprender, precisamente de eso se
trata, de que el alumno experimente con los sentidos, de que recuerde cómo se
sintió, cómo olía, qué textura tenía, o si tenía algún sabor, o lo que generó a
la vista, o si la experiencia impactó su vida, si aportó nuevos haberes al
conocimiento previo.
Algunos educadores están ignorando esto en pleno siglo XIX,
y se están quedando en el proceso enseñanza aprendizaje que tomó fuerza desde
la Revolución Industrial, cuando de tener niños y adolescentes, en su mayoría explotados
en las industrias, se fueron llevando al aula, a sentarse uno detrás de otro, frente
a un docente depositario de información; información esta que debía favorecer al
sistema económico y hacer crecer las empresas con trabajadores bien formados
académicamente.
El asunto es que la economía está cambiando; diría que los
emprendimientos y la tecnología están ocupando un lugar muy importante en nuestra
sociedad. Por lo tanto, los estudiantes necesitan descubrir sus talentos y sus
habilidades, y desarrollarlos “haciendo” mientras emprenden, y se especializan
sin detenerse, puesto que es un ejercicio que no termina en esta Sociedad del
Conocimiento ¿Recuerdan aquel dicho que nos decían de pequeños: La repetición es la base de la enseñanza?
Pues, se desactualizó, ya no sirve de nada repetir párrafos de lo que otro dice,
ahora la clave es: “Aprender haciendo”.
No hay comentarios:
Publicar un comentario